Alerta Bíblica
Jesús advirtió que vendrían muchos falsos profetas y maestros que engañarían a muchos (Mateo 24:11). Hoy, más que nunca, vemos cómo personas se levantan en nombre de Cristo o de la “espiritualidad”, pero lo que enseñan no es el evangelio verdadero.
Estás páginas existen para advertir y proteger a los creyentes de doctrinas y prácticas que parecen luz, pero en realidad llevan al error. El propósito no es atacar a nadie, sino advertir sobre enseñanzas peligrosas, prácticas profesionales ocultistas y personas influyentes que pueden poner en riesgo espiritual a quienes las siguen.
La intención siempre es llamar a la reflexión y a examinar todo a la luz de la Palabra de Dios (Hechos 17:11).
Aviso importante
El propósito de estas listas no es difamar ni juzgar corazones —eso solo le corresponde a Dios—, sino señalar enseñanzas y prácticas que contradicen la Biblia.
Cada persona que aparece en la lista de personas influyentes se menciona por la doctrina que promueve, no por cuestiones personales. Las prácticas profesionales ocultistas se incluyen para advertir sobre peligros espirituales y estafas, no para atacar a individuos concretos.
Antes de añadir a alguien o una práctica a estas listas, reviso cuidadosamente si realmente contradicen la Escritura y representan un riesgo espiritual para los creyentes.
Lista de prácticas ocultistas y espirituales peligrosas
La lista está en construcción. Poco a poco se irán añadiendo prácticas.
Formato de cada ficha:
– Nombre de la práctica
– Qué hacen / Cómo afecta espiritualmente
– Por qué contradice la Biblia (versículo de referencia)
Otras listas:
- Falsos predicadores y maestros cristianos
- Autores y gurús de la Nueva Era
- Influencers de redes sociales
A
- Atrología – Cualquier persona que interprete horóscopos, cartas astrales o alineaciones planetarias para dar guía espiritual o predecir el futuro. No se trata de un contacto directo con demonios, sino de un uso desviado de la simbología de los cielos.
Las constelaciones fueron creadas por Dios para anunciar su gloria y señalar a Cristo, pero la astrología toma ese lenguaje y lo reduce a un sistema humano de predicciones falsas. De esta manera, se sustituye la guía de Dios por interpretaciones que apartan de la verdad de Cristo (Isaías 47:13-14, Deuteronomio 18:10-12). - Adivinos de runas / I Ching / oráculos – Cualquier persona que interprete símbolos, runas o el I Ching para predecir el futuro o dar consejos espirituales. No reciben mensajes visibles ni señales claras, sino que trabajan con un azar manipulado dentro de un sistema muy limitado de símbolos: unas cuantas cartas, runas o figuras nunca podrán reflejar la complejidad del plan de Dios. Este aparente orden no viene de Él, sino de espíritus engañosos que desvían la fe de Cristo hacia la mentira (Deuteronomio 18:10-12, Isaías 8:19).
C
- Canalización – Cualquier persona que diga que contacta con personas fallecidas, animales fallecidos, extraterrestres, seres supuestamente de luz, ángeles u otras entidades.
Lo que realmente hacen, siempre sin excepción, es entrar en contacto con demonios disfrazados de seres de luz. Estas prácticas contradicen la Palabra de Dios porque desvían la fe hacia espíritus engañadores en lugar de hacia Cristo, único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5). - Canalización de cristales / gemas –Personas que aseguran que los cristales transmiten energía curativa o espiritual. En realidad no hay energía propia en los objetos: son solo minerales creados por Dios.
Lo que ocurre es que el enemigo aprovecha esa creencia para manipular la mente y hacer que parezca que producen efectos espirituales o emocionales. Así, desvían la confianza de Dios hacia poderes falsos y engañosos (Marcos 16:17-18, 1 Corintios 10:20). - Chamanes / brujos / hechiceros profesionales – Personas que realizan rituales de magia, invocaciones, hechizos o maldiciones.
Siempre recurren a demonios para obtener poder o influencia, que por cierto, siempre se cobran de una u otra forma trayendo desgracias a tu vida. Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque buscan resultados fuera de la autoridad de Cristo y atraen maldición en lugar de bendición (Éxodo 22:18, Deuteronomio 18:10-12). - Constelaciones familiares – Personas que utilizan representaciones de miembros de la familia, objetos o “movimientos” simbólicos para revelar dinámicas ocultas y resolver conflictos. Aunque se basa en símbolos y representaciones, los demonios pueden manipular e incluso poseer a quienes participan, usando la experiencia para desviar la fe y sembrar confusión espiritual y emocional. Confiar en estas prácticas en lugar de en Cristo es peligroso, porque no hay garantía de sanidad ni dirección divina fuera de Él. La Palabra de Dios nos llama a buscar guía y liberación solo en el Señor (Deuteronomio 18:10-12, Ezequiel 18:20, 2 Corintios 5:17).
G
- Guías espirituales turísticos – Personas que organizan viajes carísimos a Egipto, India, Machu Picchu o supuestos lugares sagrados, prometiendo experiencias de “sanación”, “iniciaciones” o “rituales energéticos”.
Lo que en realidad hacen es exponer a la gente a prácticas ocultistas y abrir puertas espirituales peligrosas. No hay nada de santo en esos viajes: son un negocio que utiliza lo sagrado como excusa y conduce a la idolatría y al contacto con demonios (Deuteronomio 18:10-12).
H
- Hermetismo y adoración a Hermes Trismegisto – Esta corriente filosófica y espiritual, surgida en la antigüedad, enseña que los humanos pueden alcanzar sabiduría divina y poder oculto a través de secretos místicos y prácticas esotéricas. Sus escritos, como la Tabla Esmeralda, promueven ideas contrarias a la fe en el Dios verdadero, exaltando al hombre y a fuerzas creadas en vez del Creador.
Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque desvían a las personas de la verdad revelada en Cristo y las llevan a confiar en doctrinas de demonios (Colosenses 2:8, 1 Timoteo 4:1).
L
- Lectura de cartas de ángeles / Oráculos angelicales
Personas que cobran por interpretar mensajes de ángeles o seres de luz a través de cartas, péndulos u otros métodos.
En realidad reciben información de demonios disfrazados de seres de luz, desviando la fe de Cristo (1 Timoteo 2:5, 1 Corintios 10:20). - Ley de atracción y “crear con la palabra” – Estas enseñanzas, populares en la Nueva Era, afirman que los pensamientos y las palabras tienen poder para atraer o manifestar lo que deseamos. Aunque parecen inofensivas, desvían la confianza del Señor hacia una falsa creencia en la mente humana como fuente de poder y provisión.
Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque sustituyen la soberanía del Creador por técnicas humanas y fomentan la idolatría del yo (Isaías 42:8, Jeremías 17:5).
M
- Magia sexual / hechizos de amor – Personas que prometen controlar sentimientos o atraer pareja mediante rituales sexuales o hechizos. Más allá de la manipulación espiritual que hay detrás, con un poco de empatía se puede ver lo grave que es intentar forzar la voluntad de alguien.
Dios nos dio libre albedrío, y cualquier intento de doblegarlo ya es motivo suficiente para rechazarlo. En el trasfondo, estos rituales abren puertas a demonios que buscan esclavizar espiritualmente, apartando a las personas de la verdad de Cristo, por eso estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios (1 Corintios 6:18, Deuteronomio 18:10-12). - Magia vudú / practicantes de vudú haitiano – Personas que realizan rituales de vudú para protección, prosperidad, control o influencia sobre otros.
Siempre implican contacto con demonios que se disfrazan de espíritus protectores. Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque desvían la fe de Cristo y abren puertas espirituales al enemigo (Deuteronomio 18:10-12, 1 Corintios 10:20-21). - Magos/as (burjos/as blancos/as): Practicantes de magia blanca / rituales de energía positiva – Practicantes de magia blanca, rituales de “energía positiva” o adoración a la Pachamama. Aunque se presenten como inofensivos o incluso como conexión con la naturaleza, todas estas prácticas buscan poder espiritual fuera de Dios. La supuesta energía que ofrecen no proviene de Él, sino de demonios disfrazados de luz. De esta manera conducen a la idolatría y abren puertas espirituales al enemigo (Deuteronomio 18:10-12, 1 Juan 4:1).
- Magos de ceremonias / ritualistas modernos – Personas que realizan rituales complejos, invocaciones o ceremonias esotéricas para lograr protección, poder o dinero.
Se conectan directamente con demonios, por lo que es totalmente contrario a la Palabra de Dios y atrae maldición en lugar de bendición (Éxodo 22:18, Deuteronomio 18:10-12). - Mediums / espíritistas – Personas que dicen comunicarse con los muertos o espíritus para dar mensajes o consejos.
Siempre se trata de demonios disfrazados que buscan confundir y controlar. Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque interfieren con la relación directa entre el creyente y Cristo, único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5).
N
- Nuevo Pensamiento – Este movimiento enseña que la mente humana, mediante pensamientos positivos y afirmaciones, puede sanar enfermedades, atraer prosperidad y transformar la realidad. Aunque parece motivador, en realidad reemplaza la fe en Dios por la fe en uno mismo y en “leyes universales” que niegan la soberanía del Señor.
Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque desvían la esperanza de Cristo hacia filosofías humanas y promesas vacías (Colosenses 2:8, Jeremías 17:5). - Numerólogos –Personas que dan significado oculto a números para predecir el futuro o influir en la vida de otros. Interpretan un sistema simbólico limitado que nunca podrá reflejar la complejidad del plan de Dios. El engaño consiste en hacer creer que detrás de esos números hay un destino o una fuerza superior, cuando en realidad es el enemigo quien manipula esas creencias para apartar la confianza en el Señor. Aunque parezca inofensivo, abre la puerta a la idolatría y al engaño (Isaías 47:13-14, Deuteronomio 18:10-12).
O
- Oráculos / videntes de objetos o cartas no tradicionales – Personas que usan cartas, piedras, dados u otros objetos para obtener guía espiritual o predecir el futuro. Interpretan sistemas simbólicos limitados que no pueden reflejar la voluntad ni la complejidad de Dios. Lo que parece guía puede alejar la fe del Señor y abrir la puerta a engaños espirituales (Deuteronomio 18:10-12, Isaías 8:19).
P
- Psíquicos / Lectores de aura – Personas que dicen percibir la energía de las personas o ver su aura para aconsejar o predecir. Estas “percepciones” se basan en un sistema falso que no tiene autoridad ni respaldo de Dios. Si Dios hubiera querido que algo así sirviera, lo habría mencionado en la Biblia; incluso advirtió que acudir a adivinos es pecado. Estas prácticas apartan la fe de Cristo y conducen a engaño espiritual (Isaías 8:19, Deuteronomio 18:10-12).
R
- Reikistas / sanadores energéticos – Personas que ofrecen sanación a través de energías, imposición de manos o canales de energía universal. En realidad no canalizan ninguna fuerza buena, sino que operan con poderes demoníacos que aparentan ser luz y bienestar. Estas prácticas desvían la fe del Señor y cobran un precio: traen desgracias a la vida de quienes las siguen, afectando física, emocional y espiritualmente. Confiar en ellas en lugar de en Dios impide recibir la verdadera sanidad que Él ofrece (Marcos 16:17-18).
- Rituales de invocación de espíritus / conjuraciones – Personas que llaman a espíritus para recibir poder, consejo o protección. Este contacto directo con demonios no solo es totalmente contrario a la Palabra de Dios, sino que siempre trae consecuencias negativas, afectando la vida de quien lo practica física, emocional y espiritualmente. Estas prácticas abren puertas al enemigo y desvían la fe de Cristo (Deuteronomio 18:10-12, 1 Corintios 10:20).
S
- Sanadores psíquicos / canalizadores de energía – Personas que afirman curar enfermedades físicas o emocionales mediante energía o imposición de manos sin la autoridad de Dios. En realidad siempre canalizan fuerzas demoníacas disfrazadas de bien, y confiar en ellas trae consecuencias negativas a la vida de quien lo practica. Estas prácticas desvían la fe de la verdadera sanidad que proviene del Señor (Marcos 16:17-18).
- Santeros / Practicantes de magia afrocaribeña – Personas que realizan rituales de santería, vudú, umbanda u otras religiones ocultistas para protección, prosperidad o influencia. Toda práctica implica contacto con espíritus demoníacos y siempre tiene un precio, afectando física, emocional y espiritualmente a quien la sigue. Estas prácticas están prohibidas por Dios y desvían la fe de Cristo hacia poderes falsos que solo buscan engañar y esclavizar espiritualmente (Deuteronomio 18:10-12, 1 Corintios 10:20-21).
T
- Tarotistas – Cualquier persona que use cartas de tarot, oráculos, runas u otros métodos similares para predecir el futuro o dar consejos espirituales. La información que reciben no proviene de ninguna energía neutra, sino de demonios que han observado a la humanidad desde siempre y conocen detalles de nuestra vida mejor que nosotros mismos.
Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque buscan guía en el enemigo en lugar de en el Señor, que es el único que conoce el futuro y dirige nuestras vidas (Isaías 8:19, Deuteronomio 18:10-12). - Talismanes, amuletos y objetos de poder – Personas que venden o “bendicen” objetos para protección, suerte o amor. No hay poderes reales en ellos: funcionan solo como símbolos a los que se les atribuye un efecto ilusorio. Poner la confianza en estos objetos es idolatría y aparta del Señor, ya que no tienen autoridad ni respaldo de Dios (Éxodo 20:3-5, Deuteronomio 18:10-12).
Y
- Yoga – Aunque hoy se presenta como ejercicio físico o relajación, el yoga tiene raíces espirituales en religiones orientales y busca abrir el cuerpo y la mente a otras “energías” o divinidades. No es neutro ni inofensivo, pues fue creado para prácticas idolátricas que desvían a las personas del Dios verdadero.
Estas prácticas son contrarias a la Palabra de Dios porque promueven la unión con filosofías paganas en lugar de con el Señor, que es el único que da paz verdadera y vida eterna (Deuteronomio 18:9-12, 2 Corintios 6:14-17).
La intención no es odiar ni atacar a nadie, sino obedecer el mandato de Cristo: “Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:4).
Que el Señor nos guarde firmes en la verdad y nos dé discernimiento en medio de tanta confusión. Amén.
